Un pequeño porcentaje de paciente (3%) desarrollará cicatrices rojas y abultadas, que necesitarán tratamiento posterior.
Infección no es común pero puede ocurrir, necesitando antibióticos y curas locales regularmente.
A veces el vendaje puede producir una herida en la piel que puede tardar mas tiempo en cicatrizar.
Existe el pequeño riesgo de que la reparación no soporte la oreja adecuadamente por lo que una segunda operación sería necesaria.
Las orejas quedan ligeramente anestesiadas tras la operación y la sensibilidad se recupera lentamente en el transcurso de las semanas.