reducción mamaria

Qué debes saber sobre la Reducción Mamaria

¿La reducción mamaria es una intervención frecuente?

La reducción de mamas es una operación relativamente frecuente debido a la incidencia de hipertrofia mamaria o gigantomastia, tanto en mujeres jóvenes como en más maduras.

¿Qué dolencias se tratan con la reducción mamaria?

Esta intervención se recomienda en mujeres con un volumen mamario excesivo para su contorno torácico y que presenten los siguientes síntomas:

  • Infecciones quísticas en la mama
  • Dolor en cuello, hombros o espalda.
  • Problemas para dormir o mala postura debido al gran tamaño del pecho
  • Estrías e infecciones bajo la mama
  • Surco en los hombros por el peso del pecho en la zona del tirante del sujetador

¿La reducción de mama tiene motivos estéticos o patológicos?

Suele realizarse por un problema de salud, bien sea por hormigueo en la manos y dolores crónicos en la espalda, bien por problemas psicológicos, psicosociales, dermatológicos, etcétera. También se realiza por motivos estéticos pero con menos incidencia.

¿La intervención posee un procedimiento similar al del aumento de mamas?

Esta operación es ligeramente más compleja que el aumento mamario. Hay distintas técnicas pero todas ellas se basan en la vascularización del pezón, que determina el tejido a resecar de la mama.

Las cicatrices también son distintas. Pueden aparecer alrededor de la areola, una cicatriz vertical e incluso una horizontal en el surco mamario en casos de una gran gigantomastia. Se colocan, también, drenajes en los laterales de la mama y un vendaje compresivo al menos durante las primeras 24-72h.

¿Qué medidas postoperatorias debe seguir la paciente?

Durante el tiempo de postoperatorio, es necesario que la paciente lleve un sujetador deportivo día y noche durante 6 semanas. Se deben restringir las actividades deportivas, e incluso la primera semana tomarla con calma ya que puede haber un cansancio generalizado.

Se deben tomar antibióticos durante los primeros 5 y 7 días desde la operación, así como analgésicos y un protector gástrico. Nosotros somos partidarios de las duchas a partir de las 24h de la operación, siempre que se sequen bien las cicatrices y se aplique yodo a diario sobre los esparadrapos.

A las 2 semanas de la operación, se recomiendan masajes e hidratación de las cicatrices con aloe vera o rosa mosqueta hasta 4 veces al día y durante los 6 primeros meses.

A partir de las 6 semanas, ya se puede empezar a usar un sujetador normal. No obstante, durante el tiempo que el paciente esté en casa o en el trabajo, es preferible el uso del sujetador deportivo.

No se recomienda conducir durante las primeras semanas después de una reducción mamaria, pues pueden surgir complicaciones por un golpe con el cinturón de seguridad en caso de accidente. En concreto, se puede producir un hematoma en la mama afectada y en ese caso, sería necesaria una intervención de urgencia.

Dra. Hurtado-de-Mendoza

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